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Comentarios |
Fernando Oubiña
País
CiudadPuerto Maldonado
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Mensaje Enviado el 29-08-2008 a las 23:27
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Una vez más, agradecer a la gran familia de La Casa del Alba el cuidado con el que reciben a sus grupos, la rica comida, el trato amable, hemos pasado un Retiro hermoso con ustedes. Muchas gracias y bendiciones.
Fernando Oubiña
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jose
País
Ciudada coruna
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Mensaje Enviado el 07-07-2008 a las 18:35
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Quiero recomendar a todo el mundo que visite la casa de alba. La paz y las sensaciones que despiertan en uno son unicas. Nosotros fuimos en grupo y os aeguro que lo que vivimos fue muy especial.
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Lidia Gamboa Ciudad Segovia
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Mensaje Enviado el 23-05-2008 a las 12:41
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MarÃa y Fernando:
Os agradecemos muchÃsimo vuestra hospitalidad. Nuestro taller de The Work se intensifico con un entorno natural tan especial.
Me encantará recomendar vuestra casa a quienes deseen encontrar paz y tranquilidad.
Mariana y Lidia
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raquel (oveja) Ochoa
País
CiudadLisboa
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Mensaje Enviado el 16-01-2008 a las 10:55
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Hola Fer!
Soy Raquel, la chica del grupo de Fernando que estuve ahy este final de semana. Exploré tu pagina esta muy bonita y inspiradora.Assi como la casa del Alba, un local especial con encuentros especiales. Gracias por tu consejos, seguimos la terapia ayudando a los otros y en el final, fue yo que más "gané" con eso, jajajajajja! Salud y suerte para ti y tu familia. Seguimos conectados
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Begoña
País
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Mensaje Enviado el 06-01-2007 a las 21:25
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Llevaba repitiendo la idea de que necesitaba desconectar pero parece que los primeros dias de vacaciones de Navidad no lo habÃan conseguido.
El azar quiso llevarme a conocer la Casa del Alba al comenzar el Nuevo Año y justo al dÃa siguiente de llegar, se marchaba el último inquilino, dejándome pensaba yo, un poco desamparada para tanta casa que habÃa allÃ. He de decir que tuve toda la soledad y también la compañÃa que he querido, pues la familia que vive en una casa cercana, te dan toda la libertad de que los busques o no. Asà que tuve tiempo de leer algo de los muchos libros y revistas que hay en el salón y escuchar algo de su música cuando buscaba el calor de la chimenea. A veces me desviaba de la lectura y miraba a través de sus ventanales, los grandes árboles que rodean la finca y me imaginaba que convertÃa mi vida en algo más sencillo, que me gustaba ese silencio de la naturaleza, en contraste con todo lo que nos bombardea en la ciudad.
Despues alternaba esos pensamientos conmigo misma con las largas conversaciones con Fernando y MarÃa durante las comidas y las sobremesas.No habÃa televisión pero tampoco la echaba en falta.
Esta experiencia puede suponer un gran cambio para muchos, sólo el tiempo que te lleva vaciarte de tu vida en la ciudad, pero tu cuerpo y tu mente te lo agradeceran.
Como en cualquier receta, todos los ingredientes cuentan, pero el más importante dentro de esta estancia es el buen trato que vas a recibir, la extroversión de toda la familia y su cariño y buen hacer.
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